En nuestra ciudades las cosas van y vienen. Cada vez mΓ‘s rΓ‘pido.
Hemos aprendido a aceptarlo, y despedirnos de las pequeΓ±as cosas que definen nuestra identidad colectiva. El quiosco de prensa es un una de estas, dado desde hace aΓ±os por muerto. No tiene que ser asΓ, no siempre.